Este proyecto captura la esencia de una cabaña de Unplugged situada en los bosques de Camprodon, un pequeño pueblo del Pirineo catalán. A través de la fotografía, el objetivo fue transmitir mucho más que la arquitectura del espacio: contar la historia de un lugar concebido para desconectar del ritmo acelerado del día a día y reconectar con uno mismo y con el entorno natural. Un refugio donde el silencio, la calma y la naturaleza se convierten en los verdaderos protagonistas. This project captures the essence of an Unplugged cabin nestled in the forests of Camprodon, a small village in the Catalan Pyrenees. Through photography, the goal was to portray more than just the architecture: to tell the story of a place designed to disconnect from the noise of everyday life and reconnect with yourself and the surrounding nature. A quiet retreat where simplicity, stillness, and the landscape become the true experience.